Kipos la Academia Infantil

Escoger Kipos como el maternal de Gabriel es una de las mejores decisiones que hemos tomado como papás. Así de importante como escoger un buen colegio. La huella que dejó Kipos en Gabriel es invaluable y por eso, es difícil poner en un papel los sentimientos y emociones que vivimos estos años en Kipos. Lo que más le agradezco a Kipos es el valor de la amistad que instauraron en Gabriel, que me impacta que los lazos que formaron fueron muy fuertes para ser tan pequeños. Genuinamente se preocupaban si alguno estaba enfermo y se alegraban si andaba de viaje. La interacción era siempre positiva y no sé como lo logran, pero entre ellos se protegían emocionalmente siempre diciendo cosas buenas de los demás y no hirientes. Y claro, positivismo es la palabra clave de Kipos. El enfoque está siempre dirigido a ser mejores.

Los niños no solo van a jugar, se les enseñan valores importantes para la vida. Cosas que van desde escuchar a Gabriel a los 3 años diciendo: “estoy tomando buenas decisiones” a la hora de comer, oírlo decir el saludo a la bandera (aprendiendo a respetar y valorar a su país desde tan pequeño), hasta recoger su plato después de comer, son invaluables.

Los niños van a aprender: y no me refiero solo a colores, números y canciones sino a cosas tan importantes como trabajar en grupo, agarrar bien el lápiz desde muy pequeños y a manejar sus frustraciones y aprender a identificar sus emociones y llamarlas por su nombre.

Si sumamos lo innovadoras que son las actividades al cariño que se pone para realizarlas lo que tenemos como resultado es magia pura con mucha diversión. Porque, verles las caras llenas de ilusión y oír esas carcajadas es lo máximo para uno como papá porque en Kipos SON FELICES!!!

Lo escuchan a uno como padre, respetando el método de disciplina que uno utiliza en la casa y trabajando como apoyo desde el kinder.

Y, ni hablar de las cosas básicas que uno busca siempre: limpieza, seguridad del niño y en su entorno, orden, alimentación balanceada y sana.

Si cierro los ojos y recuerdo Kipos las imágenes que se me vienen a la mente es de niños haciendo yoga en un deck de madera, cantando en el jardín, jugando en la hamaca, esas pulgas con botas en el jardín, corriendo detrás de la bola en una cancha de fut, pasando un puente de madera o un túnel de colores y siempre, siempre felices! Porque además todos los días llega un e-mail con al menos una foto representativa del día con la información de lo que hicieron de manera detallada, incluyendo qué y cuánto comieron y cuantas veces se tuvo que cambiar el pañal. Así de detallistas son.

El personal de Kipos es invaluable, trabajando como equipo, con una misma metodología. Se siente que están en sintonía, desde el señor que nos recibe todos los días, hasta las señoras encargadas de limpieza y cocina. Las teachers son cariñosas, sinceras, especiales con los niños, super bien preparadas, son muy dinámicas en sus actividades y se les siente su pasión por lo que hacen porque todo el día en Kipos está lleno de energía.

Gracias Kipos por darnos tanto cariño estos años y por llenar nuestros corazones de tantas alegrías y aprendizajes. Disfrutamos cada minuto que estuvimos ahí! Gracias por llenar a Gabriel de herramientas tan buenas, de una manera tan linda. Estoy segura que lo van a acompañar toda la vida porque bases tan sólidas desde tan pequeña edad lo van a ayudar en el resto de su vida estudiantil.

Familia Castro Atmetlla.